Tumbar a Goliat

Hay un elemento fundamental que convierte el deporte en pasión y a los aficionados en fieles devotos de su equipo. Un aspecto que consigue transformar un evento deportivo en un algo personal, en un acto importante e ineludible que se repite cada quince días. Ese componente es la sorpresa, la imprevisibilidad, la opción real de soñar con cualquier resultado posible independientemente del rival, la posibilidad de soñar con derrotar a los más grandes.

Ni los jugadores del Balonmano Torrelavega ni sus aficionados son ajenos a este axioma deportivo universal. Más aún, cuando esta semana reciben al líder de la categoría. Un equipo que solo ha cedido dos empates y una derrota en catorce jornadas. Un Goliat llamado Futbol Club Barcelona al que esperan derribar jugando sus cartas de la mejor manera posible.

El equipo durante un tiempo muertoDiego Soto sabe que para imponerse al conjunto azulgrana hace falta exhibir una buen nivel defensivo, tener claras las cosas en ataque y, quizá lo más importante, dominar el “otro balonmano”. Ese que consiste en dominar los balones sueltos, en marcar el tempo del juego, en manejar adecuadamente el marcador y la presión… Ese que diferencia a los buenos equipos de los grandes equipos. En lo estrictamente deportivo, Barbón es el único jugador descartado al 100%. El asturiano, con una fisura en un dedo de la mano derecha, tendrá que ver el choque desde la grada.

Ayuda al club

Al igual que en años anteriores, la visita del Barça ha sido el partido escogido para celebrar el Día de Ayuda al club. Se trata de una jornada en la que todos los asistentes al Vicente Trueba deberán pasar por taquilla. Los precios son más que simbólicos. 5 euros para los socios y 10 para los no socios. Además, la entrada se convertirá en un número para participar en el sorteo de una camiseta oficial donada por el conjunto culé y otra del Balonmano Torrelavega.

Al margen del sorteo, asistir al Vicente Trueba mañana, a partir de las 18:30 horas, supone ver el enfrentamiento del primero contra el cuarto en la segunda división del balonmano nacional y de los dos equipos que más goles anotan por partido de la categoría. El espectáculo está más que asegurado.