Historia

Desde mi limitada memoria, recuerdo mis principios en el deporte del balonmano. Había oído hablar de la época del balonmano once, y que se jugaba sobre hierba, de fabulosos jugadores como A. Gancedo, etc…, pero yo, eso no lo viví y por tanto no puedo, aunque quisiera devolveros aquellos tiempos.

Recuerdo vagamente mis inicios con un entrenador como Carlos Junquera, en aquella fabulosa escuela de balonmano que era La Paz, encabezada por Toño Cubillas, con el apoyo de unos entusiasmados monitores como Fredo Iza, Carlos Junquera, Oscar Calzada… Mi primer monitor fue Telmo, un chico de la Inmobiliaria, que nos entrenó durante un año. Tenía ocho años.
Me acuerdo de los partidos de los domingos por la mañana, en la Plaza Mayor de nuestra ciudad, el Zapatón con su camisola a rayas verdes y rojas (los colores de nuestra ciudad) contra los equipos de Los Corrales y de Santander. Estos partidos eran seguidos por multitud de gente y eran un auténtico espectáculo.

Me acuerdo de buenísimos jugadores que llegaron a ser campeones de Cantabria como Serafín Alonso, Alfredo Iza, Oscar Calzada o el mismo Carlos Junquera. Desde abajo venían pegando fuerte jugadores como Conde, O. Cordero, L. Malda y muchos más que seguramente olvido. Que me perdonen pero que sepan que fueron muy importantes.

No me olvido de otro colegio que impulsó la práctica del balonmano: El Menéndez Pelayo, con su mítico entrenador “Chus Barbas” y su pupilo “Chus”, que actualmente dirige un equipo en nuestro club. De este colegio salieron jugadores como J.C. Payno, Antonio Prieto, F. Nava y muchos que tampoco olvidamos, pero que resulta imposible plasmar en pocas líneas, al igual que de otros colegios como el M. Pidal, el Cervantes o el Pereda.

Años después, se creó el actual E.D.M. Torrelavega. De nuevo C.Junquera, Fredo iza, C. Solar, y O. Calzada, impulsaron el balonmano en nuestra ciudad, apoyados en una Escuela Municipal que es nuestro futuro, muy numerosa, (100 alumnos) y que nos hace concebir esperanzas de cara a este deporte en nuestra ciudad, a la falta del espaldarazo del ascenso del primer equipo.

Quisiera recordar a buenísimos jugadores y amigos como J. Malda, “Camacho”, “Pina”, “Ricky”, “Ganda”, etc… que por desgracia ya no juegan a “nuestro” deporte. Especialmente me gustaría recordar a jugadores que ya no están entre nosotros, como Aurelio y Ramón Freire.

Llegaron después extraordinarios jugadores: Carlos Solar, Serafín Alonso, “Pipi” Eguiluz, el “maestro ” Marcial, “Fito”, Antonio Villanueva, etc…, que junto a los “magníficos” que he nombrado anteriormente y junto a algún juvenil entre los que me incluyo, consiguieron en dos años, dos ascensos. Primero en Cangas del Morrazo de 2ª a 1ª B, y segundo en Lloret de Mar de 1ªB a 1ª División (en aquellos momento, División de Plata). Después, unos años en primera, con la llegada de numerosos jugadores de Santander (J. Del Amo, Quesada, Solórzano, Pedro Arce, Nemesio Bolívar, etc…). Tras una política directiva equivocada y muy desafortunada, se produjo la desaparición del Club B.M. Torrelavega.

Llega la época del B.M.T. “4Caños”, con un impulsor, Carlos Junquera (actualmente director de la Escuela del Verdemar). Aquel equipo compuesto de los hermanos Panchuelo (el mítico “Panchi”, que gran jugador era) Marce Corral, German, Oscar Calzada, el juvenil Payno, Raul, etc… Eran espectaculares los partidos en el pabellón de Polanco. Aquello era una verdadera familia, los equipos cadetes y juveniles íbamos andando hasta Polanco para entrenar y todos éramos verdaderos amigos, desde el equipo de Segunda División hasta el cadete. Gracias a todos y perdonad si he olvidado a alguien. Sabed, que aunque mi memoria es limitada, la de Torrelavega no lo es.

ENRIQUE CRUZ SALAS